Nota: Angélica Cano

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La Res. 1133/23 confirma la polifuncionalidad docente, la escuela de tránsito y la degradación de las escuelas medias.

Hace dos semanas las escuelas secundarias recibimos la Res. 1133/23 que estipula el “Marco normativo complementario”. Donde se explicita parte del Régimen académico, hoy estipulados en la resolución 151/2010.

Se reafirma la organización escolar en cuatrimestres y unidades pedagógicas. Estas unidades pedagógicas se basan en el ciclado: ciclo básico común y ciclo superior. Sobre esta base organizacional se estipula que primero, segundo y tercer año son una unidad pedagógica en la que el estudiante transita. Es decir, reafirma que no importa si el estudiante adquirió los contenidos de primero, igualmente continuará en segundo, llegando a tercero con materias adeudadas, las cuales deberá rendir mediante diversas “instancias de fortalecimiento de cierre y promoción” (cap. 3, Res. 1133/23).

La reforma no solo estipula la eliminación de la repitencia en el CBC, sino que plantea que los docentes debemos generar todas las propuestas posibles para que el estudiante apruebe, lo que denominan “acompañamiento a las trayectorias socioeducativas” (pág. 6 Res. 1133/23) Dentro de esas propuestas plantean “instancias de fortalecimiento en diciembre y febrero” como así también instancias de fortalecimiento que podrán ser “permanentes” o de “cierre y promoción”. Todas ellas contemplan que por ejemplo a un estudiante que está en segundo año, y adeuda contenidos de primero, se le genere una propuesta de trabajos extra clases. Ya sea con trabajos prácticos o actividades realizadas por los jefes de departamento o docentes asignados (ATSE). El laboratorio fue la pandemia, donde se puso a prueba la eliminación de la repitencia, la organización en unidad pedagógica 2020/21 y que aun hoy en muchas escuelas existen estudiantes que la adeudan. Allí vimos cómo se intensificó y flexibilizó la tarea docente.

Este documento reafirma lo que venimos denunciando desde hace años, la reforma educativa es reforma laboral, expresada en la polifuncionalidad del docente. Con la implementación de las trayectorias socio educativas planteadas en la reforma, los docentes tendremos que realizar tantas trayectorias como estudiantes tengamos en dentro o fuera del aula (cap. V, Res. 1133/23). Todas las reformas educativas que siguen los lineamientos de los organismos internacionales plantean dentro de sus objetivos la flexibilización del trabajo docente, y esta resolución lo confirma.

Por otra parte, la resolución en cuestión, establece que el cierre de notas y acreditación es por áreas, los profesores del área junto con el “Equipo de coordinación pedagógica” (preceptores. Asesoría pedagógica y biblioteca) son quienes definen la nota de cada estudiante (nota de 7-10 en promoción y 4-6 en proceso). De aquí se desprenden dos cuestiones:

• Hay una pérdida casi total de la especificidad de las disciplinas ya que no solo se quita carga horaria de clases frente a estudiantes de las materias específicas, sino que se elimina la nota por disciplina y se impone la nota por área.

• Se resta autoridad pedagógica al docente que está en el aula, que es quien tiene un seguimiento sistemático del proceso de aprendizaje del estudiante. En Neuquén trataron de “aminorar el golpe” con la figura de “Equipo de coordinación pedagógica”, en Río Negro recibe el nombre de “Comité Académico” integrado por docentes, familias y estudiantes.

Por último, dentro de los supuestos de la resolución, se plantea que “Ningún estudiante puede quedar fuera del sistema educativo por ausencias” (pag.4 Res. 1133/23). Esto nos plantea la flexibilidad de la asistencia a tal punto que incluso aunque el estudiante no vaya a la escuela seguirá transitando la unidad pedagógica, con lo cual imponen a los docentes que generemos propuestas que “sostengan” al estudiante en el sistema educativo. Aquí, aunque no mencionado explícitamente, aparece el concepto neoliberal de corresponsabilidad: Estado y docentes somos responsables de garantizar acceso y permanencia de los estudiantes al sistema educativo. Rechazamos la corresponsabilidad, es el Estado el único e indelegable responsable de garantizar la educación pública. Los docentes sabemos que las causas de ausencia a clases de un estudiante son externas, se deben a las condiciones económicas y sociales, por eso lo que hay que atacar es la raíz del problema. Eso implica garantizar trabajo, vivienda, comida, salud médica y psicológica para nuestros estudiantes y su familia.

Por eso llamamos a los docentes a seguir rechazando esta reforma, planteando la unidad con la comunidad educativa, informando a nuestros estudiantes, ayudando a construir centros de estudiantes. Sigamos generando las condiciones de resistencia a esta reforma que fue impuesta administrativamente y no cuenta con consenso social. Defender la educación pública es luchar contra la reforma educativa.

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