Héctor Pommier comisión de padres autoconvocados de la EPET N° 10 de Plaza Huincul: La última edición de la feria organizada por la comunidad educativa tuvo una respuesta que superó ampliamente las expectativas. Participaron 76 feriantes y, a lo largo de la jornada, se estima que pasaron alrededor de 1.000 personas, generando un importante movimiento para los emprendedores que participaron.

La propuesta reunió una amplia variedad de productos y servicios: alimentos, tostados, panchos, ropa, zapatillas, perfumes, inciensos y distintas producciones realizadas por emprendedores locales. Según contaron los propios feriantes, muchos de ellos habían logrado vender buena parte de su producción antes de que terminara la jornada.
La próxima edición volverá a realizarse en el salón del SAF de la EPET 10, un espacio que cuenta con calefacción y comodidades para recibir tanto a los emprendedores como a las familias. La actividad se desarrollará de 17 a 21 horas, con entrada libre y gratuita, por lo que también se presenta como una alternativa para disfrutar en familia y acompañar a los estudiantes.
La organización ya trabaja en la convocatoria de nuevos feriantes. El interés fue tan grande que en la edición anterior alrededor de 30 emprendedores quedaron sin poder participar por falta de espacio. Por eso, desde la organización solicitaron a quienes quieran sumarse que se inscriban con anticipación.
Además del movimiento comercial, la feria tiene un objetivo solidario: recaudar fondos para acompañar a los estudiantes que este año egresan de sexto año. La jornada también contará con propuestas artísticas, entre ellas una presentación de danzas árabes prevista para las 19 horas.
El acompañamiento de las familias, una parte fundamental
Más allá de la organización de la feria, desde la Comisión de Padres y la cooperadora destacaron la importancia de fortalecer el vínculo entre las familias y la institución educativa.
El trabajo se realiza de manera conjunta con la dirección de la escuela, con reuniones periódicas para analizar las necesidades de la comunidad educativa y buscar soluciones. En ese marco, también se planteó la necesidad de sumar profesionales que puedan aportar sus conocimientos, como psicólogos, psiquiatras y contadores, entre otros.
Uno de los principales mensajes apunta al rol de las familias en el acompañamiento de los adolescentes. Desde la comisión remarcaron que no alcanza solamente con que la escuela intervenga: es fundamental que los padres estén presentes, conozcan a sus hijos, sepan con quiénes se relacionan y puedan acompañarlos en las distintas situaciones que atraviesan.
La mirada es que la educación y el cuidado son una responsabilidad compartida. La escuela aporta desde la institución, mientras que el acompañamiento familiar comienza en casa. En ese trabajo conjunto, sostienen, está una de las claves para construir una comunidad educativa más presente y comprometida.

