La directora de Gestión de Cultura de la Provincia del Neuquén, Oriana Farizano, presentó en Radio Ciudad la muestra “Fibras Vivas”, una propuesta que forma parte del ciclo La trama en común y que se inaugura en la ciudad de Zapala.

La exposición busca poner en valor los conocimientos vinculados al telar y al trabajo textil de las comunidades neuquinas, especialmente el telar mapuche, pero desde una mirada que también incorpora nuevas expresiones artísticas y herramientas contemporáneas.
La propuesta reúne a tejedoras tradicionales, artistas, diseñadoras, estudiantes y jóvenes profesionales, generando un encuentro entre distintas generaciones y formas de entender el trabajo con las fibras. Entre las participantes se encuentran las tejedoras Elvia Albornóz, Georgina Tripailaf y Carmen Clemente, junto con artistas que exploran el descarte textil, la tecnología y el diseño.
Farizano remarcó que trabajar sobre el patrimonio cultural inmaterial requiere sensibilidad, respeto y también investigación. En ese sentido, la muestra estará acompañada por mesas de diálogo y jornadas de formación con investigadores, crianceros, biólogos y diseñadores, para abordar temas como la transhumancia, la fibra, la hilandería y toda la cadena de valor vinculada a estos saberes.
La funcionaria también destacó la importancia de reconocer las distintas miradas que forman parte de la historia neuquina. Señaló que desde el área de Cultura se busca generar espacios donde puedan encontrarse diferentes voces y expresiones, promoviendo el conocimiento, el respeto y una mirada crítica sobre la identidad y la historia colectiva.
Uno de los conceptos centrales de la muestra es entender al telar como una tecnología propia. La propuesta invita a ampliar la idea de tecnología, que muchas veces queda asociada únicamente a lo digital o electrónico, para reconocer también la complejidad técnica y el conocimiento que existe detrás de una herramienta tradicional como el telar.
En este sentido, “Fibras Vivas” apunta a que los saberes ancestrales no queden solamente como parte del pasado, sino que puedan seguir vivos, transmitirse a las nuevas generaciones y dialogar con las nuevas tecnologías y formas de creación.
La participación del público también será parte de la experiencia. Una de las obras será colectiva y permitirá que los visitantes puedan tejer y dejar su propia huella dentro del museo, convirtiendo a la muestra en un espacio de encuentro y construcción compartida.
De esta manera, “Fibras Vivas” propone mucho más que una exposición: busca abrir un diálogo entre memoria, identidad, territorio, diseño, tecnología y comunidad, recuperando saberes que continúan formando parte de la cultura neuquina.

