Nota María Belen Patiño: Desde el sector sanitario advierten sobre una problemática que muchas veces pasa desapercibida: el destino que se les da a los medicamentos que quedan en los hogares una vez que ya no se utilizan o están vencidos.

Mientras que clínicas, veterinarias y farmacias deben gestionar sus residuos patológicos a través de empresas habilitadas y fiscalizadas por la Secretaría de Ambiente, la situación es diferente en los domicilios particulares. Allí, muchas personas todavía descartan los medicamentos en el tacho de basura o directamente los arrojan al inodoro, sin conocer los riesgos que esta práctica puede generar.
En este contexto se puso en marcha la campaña regional «Casa Segura», que busca que los vecinos revisen sus botiquines y cajones y acerquen aquellos medicamentos vencidos o que ya no utilizan para darles un destino adecuado.
La campaña se desarrollará del 28 de septiembre al 13 de octubre en distintas localidades del norte neuquino, entre ellas Chos Malal, El Cholar, Andacollo, Las Ovejas, Buta Ranquil y Tricao Malal, además de distintos parajes rurales.
Los medicamentos podrán ser entregados en puestos sanitarios, centros de salud y hospitales, donde serán revisados y clasificados. Aquellos que todavía estén en condiciones de ser utilizados y no se encuentren vencidos podrán ser destinados a otros pacientes. En cambio, los medicamentos vencidos serán tratados como residuos patológicos y recibirán una disposición segura.
También se realizará la separación de materiales como plásticos, blísteres y tapitas, que podrán ser destinados al reciclaje.
Un problema que también afecta al ambiente
Uno de los principales llamados de atención está relacionado con el descarte de medicamentos por el inodoro. Los fármacos pueden llegar a los cursos de agua y generar contaminación, ya que los sistemas convencionales de tratamiento cloacal no están diseñados para eliminar todos los compuestos químicos presentes en los medicamentos.
Además, arrojar remedios a la basura común puede generar riesgos para quienes trabajan en la recuperación de residuos, ya que existe la posibilidad de que otras personas encuentren esos medicamentos y los consuman sin indicación, con el consecuente riesgo de intoxicación o automedicación.
También se recordó una situación particular con los medicamentos pediátricos que vienen en polvo y deben prepararse con agua. Una vez preparados, tienen una vida útil limitada, que puede ser de hasta dos semanas, independientemente de la fecha de vencimiento que figure en el envase.
También se pide denunciar el descarte irregular
Desde el área ambiental remarcaron que jeringas, bolsas rojas y otros residuos patológicos no deben aparecer en basurales comunes ni en espacios públicos.
Ante la presencia de este tipo de residuos, se solicita a los vecinos realizar las denuncias correspondientes ante la Secretaría de Medio Ambiente, para que puedan intervenir las autoridades y evitar riesgos para la comunidad y el ambiente.
La campaña «Casa Segura» apunta así a generar un cambio de hábito sencillo pero importante: revisar los medicamentos que tenemos en casa y asegurarnos de que aquellos que ya no sirven tengan un destino seguro.

